Navegando por la red he topado con este videoclip de principios de los ochenta, en el que Almodovar Y McNamara interpretaban este puntazo de tema en la televisión pública. Hoy en día una canción como ésta no se atrevería a emitirla ninguna cadena de televisión, ni pública, ni privada, el toque de humor de la letra sería interpretado como una perversión y la escenificación de los interpretes como una provocación a la familia tradicional.
Legalmente se han ganado muchos derechos, pero la falsa moral conservadora se ha apoderado de la opinión pública dictando lo que está bien o está mal, y esto solo se soluciona con un cambio firme en la educación.












